El Acer Palmatum, más conocido como Arce Japonés, o Acer Japónico, es un árbol de hoja caduca (sus hojas no resisten la temporada seca, el otoño, y terminan por caerse). Es una de las especies más apreciadas en la decoración de interiores, es habitual verlo en forma de bonsái. Es un pequeño árbol que puede alcanzar entorno a los 6-10 metros de altura, midiendo de manera excepcional los 16 metros. Regularmente, es una planta que se desarrolla como accesoria a otros árboles de mayor envergadura.
Su forma puede ser piramidal (cuando se encuentra en la etapa de crecimiento, es decir, cuando es un árbol joven) o domo (en su fase adulta).
Pero por lo que más destaca esta especie es por sus hojas. Éstas son apreciadas por su coloración y su forma. Tienen aproximadamente unos 5-12 centímetros de longitud y son palmatilobadas, es decir, están divididas en lóbulos muy marcados.
Según la variedad de Acer palmatum que sea, pueden ser de color verde, roja o púrpura.
¿Y las flores? En lo que en otras especies son lo más apreciado, en el caso de este árbol, carecen de interés ornamental. Éstas se encuentran en pequeñas cimas, son individuales y cuentan con 5 sépalos rojos o púrpuras y 5 pétalos de color Blanco.
Vayamos ahora con las necesidades de plantación del Acer palmatum
Se trata de un árbol perfecto para los jardineros un poco más avanzados, debido principalmente a características de cultivo como el trasplante o la poda. Pero no te preocupes, su mantenimiento no es complejo.
Para ello, ten en cuenta las recomendaciones que te vamos a ofrecer a continuación.
- Ubicación-Luz: las condiciones de luz dependerán del espacio en el que se plante, pues no será lo mismo hacerlo en el jardín o en una maceta dentro de casa. Como regla general, intenta colocar el árbol en un espacio en el que no le de la luz solar de forma directa, pues de lo contrario, sus hojas pueden sufrir alguna quemadura.
- Suelo: el sustrato en el que se cultive deberá estar bien drenado, sobre todo si se planta en un recipiente. Además, lo mejor es que el pH sea bajo (entre 4 y 6 tanto para maceta como para jardín) y que el suelo sea profundo.
- Riego: riegos regulares (varias veces por semana) y aumentar la cantidad de agua en la época de más calor. No tolera la sequía, por tanto, lo mejor es que el terreno se encuentre siempre húmedo. Recuerda evitar los encharcamientos.
- Abonado: para que el árbol se desarrolle correctamente, abónalo durante la primavera y el verano. El fertilizante usado debe ser específico para este tipo de plantas. En caso de duda, acude a un profesional.
- Trasplante: si has decidido plantar tu arce japonés en una maceta, debes saber que lo deberás trasplantar cada 2 años aproximadamente, sobre todo si has usado un sustrato muy poroso. Hazlo a finales del invierno. Sin embargo, si lo que quieres es trasplantarlo al jardín, lo mejor es que lo hagas durante la primavera, antes de que sus hojas se desarrollen.
- Poda: es uno de los procesos más importantes si has decidido convertirlo en un bonsái. La poda normal se puede realizar durante todo el año, pero la de formación es mejor hacerla en otoño. Retira las hojas en mal estado y deja intactos los peciolos.
Las enfermedades y plagas que pueden afectar al Acer Palmatum
Las especies vegetales nunca están exentas de contraer alguna enfermedad o verse atacada por alguna peste. Hagas lo que hagas, tus plantas, tarde o temprano, estarán enfermas o débiles.
Y el Acer palmatum no es una excepción. Por ello, no está de más que las conozcas, así sabrás cómo actuar en caso de contagio.
Las que afectan al arce japonés son:
- Cochinilla algonodosa: es una de las plagas más comunes en las plantas. Se trata de un insecto que chupa la savia y como consecuencia, aparecen malformaciones en las hojas y el tallo. Asimismo, expulsan el exceso de savia sobre la superficie de las mismas, lo que conlleva a la aparición del denominado hongo negrilla.
- Pulgón: otra de las pestes más habituales. Cuando la planta es atacada por estos pequeños insectos, pierde vigor, su crecimiento se reduce y la floración disminuye. Los pulgones se alimentan de la savia y además, se comen las hojas.
Ambas plagas se pueden evitar si se mantiene el sustrato húmedo y no encharcado. Asimismo, si se lleva a cabo la prevención con insecticidas ecológicos, tu Acer palmatum podrá mantenerse sano.